<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> Un Curso de Milagros - Silvia Freire

silvia
 
  Querido Padre Celestial...
 

EL Libro de Texto
 
 

Un curso de milagros distingue dos mundos: Dios y el ego, conocimiento y percepción, verdad e ilusión. Estrictamente hablando, cada aspecto del mundo perceptual de la post-separación refleja al ego. Sin embargo, el Curso subdivide aún más el mundo de la percepción entre mentalidad errada y mentalidad correcta. Dentro de esta estructura el Curso casi siempre utiliza la palabra “ego” para denotar la mentalidad errada, mientras que la mentalidad correcta es el dominio del Espíritu Santo, Quien enseña el perdón como la corrección al ego. Así pues, podemos hablar de tres sistemas de pensamiento: Mentalidad-uno, la cual pertenece al conocimiento, mentalidad errada y mentalidad correcta las cuales reflejan el mundo de la percepción. Nuestra discusión seguirá esta visión tripartita de la mente.





Un curso de milagros, por lo tanto, está escrito en dos niveles, los cuales reflejan dos divisiones básicas. El primer nivel presenta la diferencia entre la Mente-uno y la mente separada, mientras que el segundo nivel contrasta la mentalidad errada con la mentalidad correcta que son parte de la mente separada. En este primer nivel, por ejemplo, el mundo y el cuerpo son ilusiones fabricadas por el ego, y por consiguiente, simbolizan la separación. El segundo nivel se relaciona con este mundo donde creemos que estamos. Aquí, el mundo y el cuerpo son neutrales y le pueden servir a uno de dos propósitos. Para la mente errada del ego éstos son instrumentos para reforzar la separación; para la mente recta del Espíritu Santo son los mecanismos de enseñanza a través de los cuales aprendemos Sus lecciones de perdón. En este nivel, las ilusiones se refieren a las falsas percepciones del ego; e.g., ver ataque en lugar de un pedido de amor, ver pecado en vez de error.
Así pues, el Curso se concentra en nuestros pensamientos, no en las manifestaciones externas las cuales son proyecciones de estos pensamientos. Como dice el Curso: “Este es un curso acerca de causas, no de efectos” (T-21.VII.7:8). Se nos exhorta a que no tratemos de cambiar el mundo (efecto), sino de cambiar de mentalidad (causa) acerca del mundo (T-21.in.1:7). Cuando la lección 193 afirma: “Perdonaré, y esto desaparecerá” (L-pl.193.13:3), lo que se quiere decir es que nuestra percepción del problema y de cualquier dolor que proceda de esta percepción desaparecerá, aunque no necesariamente la expresión física del problema. Por ejemplo, si la lluvia amenaza los planes que nos hemos propuesto y eso nos produce perturbación o desengaño, no debemos orar para pedir que salga el sol, sino más bien debemos orar por ayuda para mirar el tiempo inclemente como una oportunidad que hemos elegido para aprender una lección de perdón que el Espíritu Santo puede enseñarnos. Esto no significa que neguemos que el ego puede hacer o afectar el mundo físico. Sin embargo, como este mundo físico es inherentemente ilusorio, resultado de nuestros pensamientos, el énfasis del Curso es en la corrección de estos pensamientos equivocados o distorsionados, los cuales son siempre la verdadera fuente de cualquier problema. Esta corrección permite entonces que el Amor del Espíritu Santo dirija nuestra conducta en el mundo.

Existe una modalidad para leer el texto, en función de la lección correspondiente para cada día del año, este cronograma cambia a fin de año. Disponemos del calendario mensual del 2006, por gentileza de Milagros en Red.

Calendario del Mes


 
     
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