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se nos da la confianza de llamar a Dios con el nombre de Padre, la participación de la gracia de Cristo, el derecho de ser llamados hijos de la luz, el ser participes de la gloria eterna y, para decirlo de una vez, la plenitud de toda bendición, tanto en la vida presente como en la futura; por él podemos contemplar, como en un espejo, cual si estuvieran ya presentes, los bienes prometidos que nos están preparados y que, por la fe, esperamos llegar a disfrutar" (San Basilio).
Padre Nuestro y Oración conclusiva:
"Escucha, Señor, nuestra oración, y haz que, mediante la predicación del Evangelio, llegue a ser realidad en todo el mundo la salvación inaugurada en la glorificación de tu Hijo; y que todos los hombres alcancen la adopción filial que Él anunció con su palabra de verdad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén."
Día Segundo.- Jesucristo
Don.- Sabiduría y la Prudencia de Dios
Motivación
"El Señor prometió que nos enviaría aquel abogado que nos haría capaces de Dios. Pues del mismo modo que el trigo seco no puede convertirse en una masa compacta y en un solo pan, si antes no es humedecido, así también nosotros, que somos muchos, no podemos convertirnos en una sola cosa en Cristo Jesús, sin esta agua que baja del cielo. Y, así como la tierra árida no da fruto sino recibe el agua, así también nosotros, que antes éramos como un leño árido, nunca hubiéramos dado el fruto de vida sin esta gratuita lluvia de lo alto" (San Ireneo).
Padre Nuestro
Oración Conclusiva
Día Tercero.- Reino de Dios.-
Don.- Amor de Dios y la docilidad al Espíritu-
Motivación
"El Espíritu de Dios descendió sobre el Señor, Espíritu de sabiduría e inteligencia, Espíritu de consejo y de fortaleza, Espíritu de ciencia y del amor del Señor.... ...necesitamos este rocío divino, para que demos fruto. Y para que tengamos y también un abogado, puesto que el Señor encomienda al Espíritu Santo el cuidado del hombre, posesión suya." (San Ireneo).
Padre Nuestro
Oración conclusiva
Día Cuarto.- Espíritu Santo
Don.- El Espíritu de ciencia y conocimiento
Motivación
"El Señor fue ungido con un aceite de júbilo espiritual, esto es, con el Espíritu Santo, el cual es llamado aceite de júbilo porque es el autor del júbilo espiritual, pero ustedes, al ser ungidos materialmente, han sido hecho participes de la presencia de Cristo. Por lo demás, no pienses que es este un ungüento común y corriente. Pues, del mismo modo que el pan eucarístico, después de la invocación del Espíritu Santo, no es pan corriente sino el cuerpo de Cristo, así también este santo ungüento no es simple o común, sino el don de Cristo y del Espíritu Santo, ya que realiza por la presencia de la divinidad lo que significa. Tu frente y los sentidos de tu cuerpo son ungidos simbólicamente y, por esta unción visible de tu cuerpo, el alma es santificada por el Espíritu Santo, dador de vida" (de las "Catequesis de Jerusalén").
Padre nuestro
Oración conclusiva
Día Quinto.- Horizontes
Don.- El Espíritu de Consejo
Motivación
"La actuación del Espíritu Santo en el alma es suave y apacible, su experiencia es agradable y placentera y su yugo es levísimo. Su venida va precedida de los rayos brillantes de su luz y de su ciencia. Viene con la bondad del genuino protector; pues viene a salvar, a curar, a enseñar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar, en primer lugar, la mente de quien lo recibe y, después, por las obras de éste, la mente de los demás. Y como del mismo modo que el que se hallaba en tinieblas, al salir el sol, recibe su luz en los ojos del cuerpo y contempla con toda claridad lo que no veía antes, así también, a quien es hallado digno del don del Espíritu Santo, se le ilumina el alma y, levantado por encima de su razón natural, ve lo que antes ignoraba" (San Cirilo de Jerusalén).
Padre Nuestro
Oración conclusiva
Día sexto.- Caminos
Don.- La piedad y la ternura de Dios
Motivación
"Tu, por la bendición del Espíritu Santo, preparaste mi creación y mi existencia, no por la voluntad del hombre ni por el deseo carnal, sino por tu gracia inefable. Preparaste mi nacimiento con una preparación que supera las leyes naturales, me sacaste a la luz adoptándome como hijo y me alistaste entre los discípulos de tu Iglesia santa e inmaculada. Abre mi boca para que hable rectamente, haz que la lengua de fuego de tu Espíritu me conceda un lenguaje claro y expedito, de modo que tu presencia nunca me abandone. Apaciéntame, Señor, y haz Tú de pastor junto conmigo, para que mi corazón no me desvíe a derecha o a izquierda, sino que tu Espíritu Santo me guíe por el camino recto, y así mis obras sean hechas conforme a Tu voluntad, hasta el ultimo momento." (San Juan Damasceno).
Padre Nuestro
Oración conclusiva
Día Séptimo.- Responsables
Don.- La fortaleza de Dios
Motivación
"...Donde está el Espíritu de Dios, allí esta la Iglesia y toda la gracia. El Espíritu es la verdad." (Jeremías 2,13). "... por temor de equivocarse, rechazan al Espíritu, y así no pueden recibir enseñanza alguna. Puesto que se revuelven en todo suerte de errores y se sienten zarandeados por ellos, sobre una misma cosa ahora piensan esto y, luego, piensan lo otro, sin que consigan nunca afirmarse en opinión alguna firme; prefieren antes ser sofistas de palabras que discípulos de la verdad. Porque no están fundados sobre la única Piedra, sino sobre la arena" (San Ireneo).
Padre Nuestro
Oración conclusiva
Día octavo.- Cooperación
Don.- El entendimiento y la apertura de Dios
Motivación
"Quien cree amar al Hijo y no ama al Padre, no ama verdaderamente al Hijo, sino lo que él se ha imaginado. Porque nadie, dice el Apóstol, puede pronunciar el nombre de Jesús, si no es el Espíritu Santo. Y ¿Quién dice Señor Jesús del modo que dio a entender el Apóstol, sino aquel que lo ama?
Muchos lo pronuncian con la lengua y lo arrojan del corazón y de sus obras, conforme de ellos dijo el Apóstol: confiesan conocer a Dios, pero con sus hechos lo niegan. Luego, si con los hechos se niega, sin dudad también con los hechos se habla. Nadie, pues, puede pronunciar fructíferamente el nombre del Señor Jesús con la mente, con la palabra, con la obra, con el corazón, con la boca, con los hechos, sino por el Espíritu Santo; y de este modo solamente lo puede decir el que ama. Y ya de este modo decían los apóstoles: Señor Jesús. Y si lo pronunciaban sin fingimiento, confesándolo con su voz, con su corazón y con sus hechos; es decir, si con verdad lo pronunciaban, era ciertamente porque amaban. Y ¿Cómo podrían amar, sino por el Espíritu Santo? No nos queda mas que decir que quien ama tiene consigo al Espíritu Santo, y que teniéndolo merece tenerlo mas abundantemente, y que teniéndolo con mayor abundancia, es más intenso su amor" (San Agustín).
Padre nuestro
Oración conclusiva
Día noveno.- Espiritualidad
Don.- Los dones de Dios
Motivación
"Aquel Consolador o Abogado (pues ambos sentidos tiene la palabra griega que representa al Espíritu Santo) era necesario después de la partida de Cristo; y no se había manifestado desde el principio, cuando estaba Él con ellos, porque su presencia los consolaba. Pero, estando ya cercana su partida, era conveniente manifestarles que había de venir Aquel que, infundiendo la caridad de Dios en sus corazones, los haría fuertes para la predicación, y, a las vista del testimonio que de Cristo daba El en sus corazones, ellos también diesen ese testimonio abiertamente, sin temor... porque la caridad que había de ser derramada en sus corazones por el don del Espíritu Santo, todo lo tolera" (San Agustín).
Padre Nuestro
Oración conclusiva
Día Décimo: Agradecimiento por los dones recibidos.-- |
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