Estás manifestando la Esencia de lo que piensas
Cuando empiezas a comprender la naturaleza vibratoria del pensamiento y el
modo en que la Ley de Atracción responde a la misma, empiezas a darte cuenta
de por qué eres el creador de tu propia realidad. Todo lo que llega a tu
vida lo hace como respuesta a un enfoque previo en tus pensamientos, pero
hasta que no comprendes la naturaleza vibratoria de los mismos y descubres
un modo comparativo de reconocerla, no tienes el control deliberado sobre tu
experiencia.
La creación deliberada es mucho más que elegir deliberadamente un objeto de
atención y centrarte en el mismo. Durante un tiempo, es bueno elegir
deliberadamente el objeto de tu atención, también has de sentir el contenido
vibratorio de tu pensamiento a fin de controlar deliberadamente tu creación.
Por ejemplo, puede que enfoques el tema de la abundancia económica. Pero
este tema, al igual que todos los demás, encierra una gran variedad. En un
extremo nos encontramos con el pensamiento de la presencia de la; abundancia
económica, mientras que en el otro está el pensamiento de la ausencia de
abundancia económica. De modo que, siendo muy simplistas, todo tema se puede
contemplar como dos temas: lo que se desea y la ausencia de lo que se desea.
Cada persona tiene una gama vibratoria distinta
Cuando decimos a nuestros amigos físicos: «Recibes lo que piensas», a veces
se sienten confundidos, puesto que creen que han «estado pensando» en que
querían conseguir más dinero, un cuerpo más saludable, una relación mejor o
un trabajo más satisfactorio.
A veces nos dicen que habían estado pensando muy clara-mente en ganar más
dinero, y que no entienden por qué (si lo que decimos es cierto) no se
manifiesta ese dinero en su experiencia.
Pero el tema del dinero encierra una gama vibratoria variada. El asunto del
dinero oscila desde la esplendorosa abundancia que siempre fluye, hasta la
desesperada ausencia de la misma. El mero hecho de concentrarse en el tema o
la idea del dinero no es más que el comienzo de un proceso necesario de
concentrarse o de moldear la Energía Vibratoria que se requiere para atraer
el dinero a tu experiencia.
Dirigir tu pensamiento al tema del dinero es una buena forma de dar el
primer paso, pero luego es necesario comprender en qué punto de esta extensa
gama de posibilidades vibratorias relativas al dinero te encuentras. ¿Hacia
qué extremo de esta gama vibratoria te decantas? ¿Te acercas más a la
espléndida abundancia, o estás más próximo a la ausencia desesperada de la
misma? Cuando entiendes tus emociones puedes responder fácilmente a esta
pregunta, pues-to que cuando eres consciente de las mismas entiendes el
contenido vibratorio de tus pensamientos. El modo en que te sientes cuan-do
te concentras en un pensamiento es lo que más importa. ¿Cómo sientes el
pensamiento? Algunas personas empiezan a reconocer el hecho de que obtienes
lo I que piensas. Pero nos gustaría aclarar esa afirmación diciendo:
Obtienes lo que sientes respecto a lo que piensas.
Entonces, ¿en qué lugar te encuentras de la resbaladiza escala de posibles
vibraciones respecto al dinero? Quizá dices con frecuencia que quieres más
dinero, pero si siempre estás decepciona-do o incluso tienes miedo de no
tener suficiente, tus vibraciones respecto al mismo no coincidirán con tu
afirmación de deseo. Según sean las vibraciones que emitas, así será tu
punto de atracción. Lo que en realidad sucede en tu experiencia respecto al
tema del dinero es que siempre coincide con la esencia de las vibraciones
que emanas.
Observar lo que se está manifestando o lo que te está sucediendo, puede
darte una lectura exacta del lugar que ocupas en la Escala Vibratoria de
posibilidades. Ser consciente de ello puede resultar tremendamente útil.
Pero también es posible que seas consciente de la Escala Vibratoria antes de
que se manifiesten las cosas en tu experiencia, y esa es una forma mucho más
satisfactoria de abordar el control deliberado de la experiencia de tu vida.
Nunca es demasiado tarde para cambiar de trayectoria
Puedes ser consciente de tu punto de atracción después de su manifestación
(después de que suceda) o antes de su manifestación (antes de que suceda).
Como es natural, nosotros hacemos hinca-pié en que seas consciente en todo
momento de la dirección hacia donde te diriges. Sería como ir en coche, con
un destino concreto en tu mente, pero por el camino equivocado, en dirección
contraria a tu destino, sin que te dieras cuenta de que te has equivocado de
sentido hasta haber llegado al final. Siempre puedes corregir tu rumbo, pero
cuanto antes te des cuenta de que te has salido del camino, más
satisfactorio será el viaje.
La clave para la agradable creación deliberada es elegir intencionadamente
los temas de tus pensamientos a la vez que prestas atención a cómo te
sientes con cada uno de ellos, pues a menos de que seas consciente de tus
sentimientos, no puedes saber dónde te encuentras en la resbaladiza escala
vibratoria de posibilidades.
Cuando pides, siempre se te concede
Cuando tomaste la decisión de habitar este cuerpo físico en esta realidad
tiempo-espacio, comprendías la abundancia ilimitada de este entorno. No
sentías rivalidad alguna con quienes tenías que compartir este planeta,
puesto que entendías correctamente que tu entorno puede expandirse en
proporción a los deseos que nacen de estar expuesto al mismo. Te excitaba la
idea de relacionarte con muchas personas y de experimentar un amplio
espectro de intenciones, ideas, creencias y deseos. Entendías el valor de la
inmensa variedad y de los contrastes, porque sabías que estimularían tu
pensamiento; sabías que las preferencias o deseos sólo pueden surgir de la
exposición al contraste. Entendías bien el valor de generar deseos, puesto
que comprendías su poder invocador. Sabías que todo lo que pidieras se te
concedería, todo sin excepción.
Veamos esto desde el punto de vista vibratorio: eres consciente de tu
entorno, el cual estimula tus preferencias personales. Esas preferencias,
tanto si las manifiestas en voz alta como si no, hacen que emitas una
vibración (una petición), y la poderosa Ley de Atracción responde a tus
vibraciones con otras vibraciones afines que coinciden con las tuyas.
Has lanzado un Cohete de Deseo, ¿pero...?
Parece bastante sencillo: el contraste genera deseo; todo deseo recibe una
respuesta... De modo que si esto es correcto, quienquiera que desee algo ha
de convertirse en el rápido receptor de ese deseo. Entonces, ¿cómo puede ser
que desees tener más dinero o una mejor condición física y no lo consigas?
La respuesta a esta pregunta frecuente se encuentra en tu grado de
conciencia de tu Resbaladiza Escala Vibratoria. Una situación intensa puede
provocar el lanzamiento de un poderoso deseo. Y en el momento de ese
lanzamiento, durante un breve período de tiempo estás en una vibración afín
para conseguirlo. De hecho, suele ser un período tan breve de sintonización
vibratoria que lo denominamos Cohete del Deseo. Pero si, con el paso del
tiempo, has ido generando pensamientos que se han registrado en alguna otra
parte de la Escala Vibratoria, es muy probable que hayas practicado un
patrón o hábito de pensamiento que sea bastante distinto de lo que estás
pidiendo en estos momentos.
Siempre que tienes un pensamiento, activas la vibración de ese pensamiento
que está en tu interior. Cuando activas una vibración, atraes otros
pensamientos afines, que hacen que te resulte cada vez más fácil seguir
pensando en ese pensamiento. Cuando enfocas con frecuencia el pensamiento
que has activado, éste se convierte en un pensamiento activado dominante o
en una creencia. (Una creencia no es, en realidad, más que un pensamiento en
el que te quedas pensando.) Por supuesto, la Ley de Atracción hace que te
resulte más fácil pensar el pensamiento, porque centras tu atención en él, y
la subsiguiente activación de su vibración provoca que la Ley de Atracción
te traiga más pensamientos similares, y por ende, una mayor reconfirmación.
La Verdad es lo único en que debes centrarte
Ahora puedes comprender mejor que eres un Ser Vibratorio y que creas tu
propia realidad. Además, ya estás empezando a entender que al centrarte en
tus pensamientos creas tu propia realidad, porque tus pensamientos son
vibraciones, y la Ley de Atracción responde a esas vibraciones. Por
consiguiente, cada vez que te centras en una cosa -pasada, presente o
futura-, inicias el proceso de creación.
Cuando tu atención se centra en algo que estás observando en el presente; en
algo que estás considerando, reflexionando o recordando del pasado; en algo
que estás explicando, imaginando o fantaseando, estás emitiendo una
vibración... y la Ley de Atracción responde a la misma. Cada vez que vuelves
a ese tema, aumenta el proceso de atraer otras vibraciones de la misma
frecuencia, de modo que tu señal sobre ese tema se vuelve más fuerte.
Cuanto más te centras en un asunto, más activa es esa vibración y más atraes
su vibración homologa. Al final, en tu experiencia, empezarás a ver que las
pruebas físicas se ajustan a lo que has estado sintiendo respecto a ese
asunto.
Eres el Creador de tu propia Verdad
Cuando consideras una idea, activas una vibración, y la Ley de Atracción te
ofrece otras ideas que tienen la misma frecuencia vibratoria. A la vez que
continúas reflexionando sobre algo, te llegan más pensamientos que se
ajustan a los tuyos; y a medida que prosigue la activación de esa idea, ésta
se vuelve más fuerte y aumenta su poder de atracción. Con el tiempo,
empezarán a ocurrirte cosas en tu experiencia de la vida que se ajustarán a
esas ideas. En general, cuando llegas a ese punto, denominas la experiencia
como táctica o verdadera. Y nadie podrá negar que sea fáctica o verdadera,
porque la evidencia física estará ante ti apoyándola. No obstante, en lugar
de denominarla verdad o hecho, la denominamos creación; lo llamamos la
respuesta natural del Universo a la vibración que has activado
persistentemente... No vale la pena centrarse en cosas que no se desean (lo
que provoca una activación de la vibración en tu interior) y a las que la
Ley de Atracción responderá, creando, por consiguiente, una realidad que no
deseas.
Con frecuencia las personas alegarán que su razón para prestar su atención a
ese tema es porque es cierto. Pero, aunque haya muchos temas que sean
ciertos y que te gustaría experimentar personalmente, hay muchos otros que
también lo son y que no te gusta-ría vivir.
No importa si es cierto o no, sino si quieres o no quieres experimentar su
veracidad en tu experiencia. ¡Todo aquello en lo que te centras durante un
periodo de tiempo lo bastante largo se hace realidad! ¡Es una ley!
Ser consciente, la clave para la Creación Deliberada
Tu prosperidad se potenciará inmediatamente cuando entiendas y comiences a
utilizar tu propio Sistema de Guía Emocional.
Mediante tu exposición continuada a la experiencia de la vida te ves
estimulado a la atención constante, lo que significa que cada día y durante
todo el día te estás concentrando en algo, y que ese enfoque provoca la
activación de una vibración en tu interior. La mayoría de las personas no se
dan cuenta de que son Seres Vibra-torios que viven en un Universo
Vibratorio, ni tampoco de que con sus vibraciones están atrayendo su propia
realidad. Por lo tanto, la mayoría de las personas hacen poco o ningún
esfuerzo para enfocar deliberadamente sus pensamientos.
En este trepidante entorno, con tantas cosas a tener en cuenta, supondría
una tarea hercúlea ser consciente de todos los pensamientos. De hecho, la
criba y la selección de estos datos no es po-sible. Afortunadamente, no
tienes que seleccionar la plétora de pensamientos que se mueven a través de
ti, pues la Ley de Atracción tiende de forma natural a realizar ese proceso
de selección.
Todo en el Universo es Conciencia. Y toda Conciencia es Vibración o Energía.
Y toda Conciencia tiene la capacidad de con-centrarse (hasta una ameba
unicelular). Toda Conciencia tiene una experiencia, y toda Conciencia tiene
su percepción personal de la misma, y así nacen las preferencias de esa
percepción personal.
La exposición al contraste y a la variedad de la vida propicia la emanación
continuada de preferencias personales desde todos los puntos de Conciencia.
Cuando la exposición a tus experiencias consigue que una preferencia
personal (o deseo) vea la luz, emana de ti una vibración (un cohete de
deseo), y tu Ser Interior, tu Fuente, Todo-Lo-Que-Es empieza a responder
inmediatamente a esa petición. En otras palabras, cuando pides (desde
cualquier nivel de tu Ser), siempre recibes.
¿Puedes ajustar tus vibraciones actuales a las de tus nuevos deseos?
Cuando esa parte No-Física de ti recibe tu petición, se entusiasma con tu
cohete de deseo y centra su atención unidireccional hacia el deseo que
acabas de concebir. En otras palabras, tu Ser Interior se convierte al
instante en un homólogo vibratorio de tu nuevo deseo, y por consiguiente
recibe de inmediato el beneficio del lanzamiento de tu deseo vanguardista.
Tú, sin embargo, desde tu perspectiva física, generalmente no eres el
homólogo vibratorio perfecto para tu nuevo deseo, pues éste ha surgido del
contraste, y por lo tanto todavía tienes una mezcla de vibraciones respecto
al mismo.
En el momento en que se lanza el nuevo deseo o preferencia, se produce una
discrepancia en la vibración de tu Ser Interior o Fuente (que inmediatamente
sintoniza con tu nuevo deseo) y tu perspectiva física personal (que todavía
mantiene una mezcla de vibraciones). Ahora tu trabajo consiste en activar en
tu interior la vibración sólo de esos aspectos que se ajustan a tu nuevo
deseo. Ahí es donde entra en acción tu Sistema de Guía Emocional, pues-to
que tus emociones son indicadores de la sintonización o discordancia
vibratoria.
Por ejemplo, estás conversando con una persona que está muy ocupada y que en
realidad no quiere dedicar su tiempo a hablar contigo. Esta persona se
comporta contigo de una manera cortan- te, incluso grosera. Esta experiencia
hace que emane una preferencia por tu parte. Y aunque no puedas o no le
pongas palabras, el hecho es que prefieres ser tratado con más respeto.
Entonces irra-dia de ti una nueva preferencia, y tu Ser Interior
inmediatamente sintoniza con la idea de ser tratado con más respeto. Sin
embargo, tú todavía no has encontrado la sintonización. Todavía recuerdas la
actitud de esa persona, sus palabras y acciones groseras. Tus vibraciones
son una mezcla de cómo quieres ser tratado y cómo acabas de serlo. No te has
ajustado a tu nuevo deseo, aunque tu Ser In-terior sí lo ha hecho.
Si eres consciente de cómo te sientes, puedes notar la discordia entre la
vibración de tu Ser Interior y tu vibración en este momento. De hecho, eso
es lo que siempre indican tus vibraciones: Una emoción de sentirse bien
indica una sintonización vibratoria entre la perspectiva de tu Ser Interior
y tú. Una emoción de sentirse mal indica una discordancia vibratoria entre
tu Ser Interior y tú.
Otro ejemplo: al revisar tu correspondencia, descubres que te reclaman el
pago de varios recibos, y cuando los sumas, te das cuenta de que no tienes
suficiente dinero para pagar todo lo que debes en ese momento. Entonces
emana de ti el deseo de conseguir dinero, tu Ser Interior se centra
inmediatamente en la idea de tener más ingresos y se deleita en ella. Sin
embargo, sigues revisando tu montón de facturas enfrentándote a la realidad
del momento. «Tengo más facturas pendientes que dinero para pagarlas»,
piensas, lamentándote. No has sintonizado con tu nuevo deseo, y la emoción
negativa que sientes (preocupación, ira, frustración) indica tu discordancia
con tu Fuente.
No hay deseo, sea cual sea, que pueda manifestarse en tu experiencia siempre
que exista una diferencia vibratoria entre tu deseo y la vibración que has
emitido. Has de practicar la sintonización vibratoria con tus deseos antes
de que éstos puedan realizarse en tu experiencia.
Esta es la razón por la que nos referimos a tus emociones como tu Sistema de
Guía Emocional, puesto que éstas te ayudan a reconocer la relación entre la
vibración de tu deseo y la que estás emitiendo. No es necesario considerar
otros factores en el proceso de conseguir algo que deseas: lo que piensen
los demás, lo que han vivido, lo que están viviendo, lo que tú has vivido en
el pasado y lo que vives ahora, nada de eso tiene ningún efecto en tu
capacidad de conseguir el objeto de tus deseos. Sólo importa la relatividad
vibratoria entre tu deseo y tú.
(Gentileza de Gabriela Boretti) |