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Conociéndonos
Hola! Aca Vivian. ¿Como estas de bien?
Te transcribo algo que Silvia dijo en clase esta semana... que esta genial!
Silvia dijo:
"Estoy trabajando con algo muy nuevo, en la misma linea del ho'oponopono, por supuesto.
En algún momento de mi vida, hace ya mucho tiempo, empecé a trabajar a la noche con revisar todo lo que había pasado en el día, antes de dormir. Repasaba cómo le hablé a Fulano, qué me dijo el otro, etc. y veía si algo se podía corregir, sin perder de vista que puede haber autoengaño. En este tema del autoengaño me fue muy útil Gurdjieff, que se basaba en el sufrimiento inútil, la justificación y el autoengaño. Por eso estaba atenta, para hacer a conciencia ese trabajo de revisión, tratando de descubrir cualquier autoengaño o justificación: "lo hice porque me agarró un flash, lo hice porque me vino esa idea... claro, a la mañana maté a mi esposo, pero había motivos: él es un ..............o!!!"
Así que revisaba mi día sin justificar los errores cometidos, haciéndolo para cambiar algo; aportando la conciencia de que yo soy Dios (todos somos Dios) y entonces, el autoengaño no puede superar a Dios. El ego, sinónimo del temor no puede superar a Dios, por lo tanto en algún momento el autoengaño tendrá que caer. Siempre tuve esta certeza, este anhelo, y la fe en Dios también, en algo superior, y si yo estoy tratando de hacer un trabajo intencional para dejar de lado el autoengaño y mejorar algo, en algún momento lo voy a lograr.
Además, ya vi muchos cambios: hace 30 años, yo no sólo no quería cambiar, sino que ni se me ocurría hacer una reconstrucción del hecho para ver cuáles eran mis errores... porque yo no tenía errores! Siempre tenía razón, y la culpa siempre era de los demás.
Entonces, cuando empecé con este trabajo logré formar el hábito. Por educación, porque mi papá era muy metódico, y yo soy de tauro, y ahora lo hago todas las noches. Cada noche, reviso mi día. Con la conciencia del método ho oponopono, que se sumó a esta idea que yo ya tenía de que si la frase de la Biblia es "Lo querés, lo tenés", encontes... si lo tengo, es que lo quería. De alguna manera lo quería, para algo lo necesito, para algo me es útil esto que tengo.
Así que de noche, en el trabajo de revisión de mi día, empiezo a sumarle la conciencia de que todo lo que viví, todo lo que sentí en mi día, todo eso que tuve, es que lo quería.
Les garantizo que no es fácil este trabajo, eh. No es imposible, pero no es fácil. Cuando lo vayan a hacer, vayan prevenidos: porque si sintieron furia porque alguien los traicionó, no es fácil decirse a uno mismo "Yo quería esta furia y usé a fulano para poder sentirla"
Lo primero que viene es la negación, luego la culpa.
En mi caso, le doy a este trabajo de revisión del día el significado de que yo tengo mucha valentía y puedo hacerlo. No me permito decir "Oíme, como para no enfurecerme, vos viste lo que él hizo? Vos no te enfurecerías?" Tampoco me permito caer en la tentación de decir "el otro es igual, cualquiera se enfurecería en mi lugar" ni me pongo en postura de víctima, de poner el reflector en "mirá lo que me hizo él, mirá lo que me pasó". No permito que esas voces dentro mío me hablen. Yo estoy trabajando con otra cosa. Estoy trabando con el tema, con la adicción a ponerme furiosa, viendo que existe esa adicción y que cualquiera me viene bien para enfurecerme. Estoy dándole el significado de que hace falta ser muy valiente para hacer este trabajo. Me digo a mí misma: "Muy bien, Silvia Freire, vos podés con esto. Vos querías sentirte furiosa, y usaste a las circunstancias y a las personas para lograr tener el sentimiento de furia que tuviste. Si lo tuviste, lo querías."
Luego de este reconocimiento, ahora avancemos:
He notado, al empezar a aplicar el ho' oponopono, yo misma y luego en otras personas, que al sacar del banquillo de los acusados a ese reventado que me jodió la vida, al tomar conciencia de que yo le di el guión que el otro representa, que yo lo busqué haciendo el cásting para que él haga lo que hace, la tendencia era sentarse uno mismo en el banquillo de los acusados, sintiéndose culpable de haber armado esa obra. "Mirá cómo lo usé, mirá lo que hice que me diga... Mirá lo que me hice! Lo podés creer? Qué .........a.!!!!!, mirá lo que me hice a mí misma!"
Y eso... era más de lo mismo. Es la misma víctima, que sigue jugando a la víctima. Saca al otro del banquillo de los acusados, y se sienta ella. En vez de "mirá lo que me hizo él", dice "mirá lo que me hice a mí misma, una en mí lo hizo!"
No, no, no. Recuperemos las cartas y demos de nuevo.
La idea de tomar conciencia que nosotros lo hicimos, no es para culparnos, ni para hostigarnos, ni para castigarnos.
No. Es para que tomemos conciencia de que no voy a seguir fomentando esta adicción de criticar y juzgar... a quien sea. Si vengo de juzgar y criticar a los demás, no tiene sentido que ahora me empiece a juzgar y criticar a mí misma! Muchas mujeres me dicen: "no, no, yo no estoy enojada con él, estoy enojada conmigo", y eso es más de lo mismo! Eso es darse igual darte un saque, para sentir la emoción a la que ya sos adicta! Es la misma droga envuelta en otro papelito, ya que lo que sentís sigue siendo enojo.
Entonces... Pasos a seguir:
Reconstrucción del hecho. Reconocer las emociones que sentiste. Reconocer que querías sentirlas. Aplicar el ho' oponopono, darle las gracias al otro por haberlo usado para sentir aquello que queríamos sentir, "lo siento, te amo, te agradezco, lo siento, me amo, me agradezco"
Luego, convoco a mi niña y le pido que suelte esa necesidad de enojarse, le doy permiso a la Divinidad para que lo trasmute, se lo lleve: "Padre corrije mi mente"
Y ahora le agregamos un nuevo ingrediente: reconocer todo lo que tuve que hacer para lograr el objetivo de enojarme. Reconozco lo poderosa que soy. Reconozco que puedo hacer todo lo que hice, a distancia, usando a los otros.
Ejemplo: el domingo a la mañana en Carlos Paz, adonde fuimos a dar un taller de trabajo, le mando un mensaje a Wayra para saber si ya tenía preparado un material que había que entregar en el taller de esa tarde, y se dan cuenta que lo olvidaron en Bs. As. Así que ella y María salieron a conseguir ese material. Como el sábado tampoco habían disfrutado de la pileta del hotel, una pileta increíble, casi un lago, enorme, les di la consigna de que (por supuesto) consiguieran ese material, pero lo más importante era que a las 11 de la mañana estuvieran dentro de la pileta. También apliqué el ho'oponopono, para liberarlas de mis propias ideas acerca de lo que estaba sucediendo.
Cuando vi que eran 11 menos 5 y no llegaban, sinónimo para mi de que no habían conseguido el material, lo que yo hubiera hecho era venir, meterme en la pileta, y luego seguir buscando.
Pero a ellas se les ocurrió otra idea, que estuvo buenísima también. Mientras se iban, hablaron entre ellas acerca de que si, llegaban con el tiempo muy justo, se iban a tirar vestidas a la pileta. Onda grupo comando, estacionar el auto, dejar las puertas abiertas, bajar corriendo y tirarse vestidas a la pileta. (y fue lo que hicieron, quedó divino, nos reímos muchísimo, ellas lo disfrutaron horrores)
Para eso, necesitaban llegar tarde. Si llegaban temprano, se ponían las mallas.
A las 11, antes que llegaran, le pido a una de las chicas que les mande un mensaje preguntando "Dice Silvia qué hora es?"
Y Wayra contesta: "Decile al hada madrina que no convierta la carroza en calabaza, estamos llegando". Estacionan y se tiran al agua vestidas.
Y luego, cuando me cuentan y hacemos la reconstrucción del hecho, se dan cuenta de que en determinado momento, ellas decidieron llegar tarde, con esta nueva conciencia de que la secuencia correcta de los hechos es "primero tomo la decisión inconsciente, luego tengo el pensamiento, luego la acción y hago en la realidad los ajustes necesarios para que se cumpla la decisión tomada"
Esto es nuevo para nosotros. Nos creíamos que era tener un pensamiento, tomar decisiones y luego pasar a la acción, pero parece que es al revés. Primero, hay una decisión tomada, de un modo inconsciente, luego pensamientos que organicen la acción posterior y que hagan en la realidad ajustes... para poder cumplir con esa decisión.
Esto es muuuuy fuerte.
Ver esto, es muy fuerte. Por ejemplo, ellas me cuentan que en el primer negocio al que entraron, vieron un material que podía servir. No era exactamente lo que precisaban, aunque podía adaptarse... pero eligieron seguir buscando, un domingo a la mañana en Carlos Paz, para ver si encontraban exactamente lo solicitado, (e inconscientemente, para poder cumplir con la oportunidad de no llegar a tiempo, y tirarse vestidas a la pileta!)
El tema es que no fue explícito. No es que dijeron "no, si compramos esto llegamos a tiempo y no tenemos motivos para tirarnos vestidas a la pileta." No. Uno no es consciente de haber tomado la decisión a priori. No es así como funciona. Por eso tantas veces, no nos damos cuenta de nuestra intervención. Pensamos "Y yo qué tuve que ver en esto? El negocio estaba cerrado, me agarró la barrera, justo llovió..."
El tema es la observación. Si en el primer momento en que se suben al auto, hubieran tomado conciencia de estar tomando la decisión de tirarse vestidas a la pileta, podrían haberlo hecho sin necesidad de recorrer todos los negocios, para terminar haciéndolo obligadas por las circunstancias... que ellas mismas crearon para cumplir con su decisión!
Por eso es tan importante analizar todo lo que uno dice, ir dentro de uno y ver lo que uno dijo, y ver de dónde viene. Si hubieran reconocido que la idea de tirarse vestidas las entusiasmaba, podrían haber comprado rápido, llegar temprano y tirarse vestidas igual, como festejo!
Y aunque no hagan nada con esto, saberlo, ver que había una decisión tomada de antemano, hará que no sea igual. Mirate, reconocé todos los ajustes que tuviste que hacer para lograrlo.
Por eso en la revisión que hago cada noche, yo le estoy dando a mi cuerpo esa sustancia, para que se duerma con la sensación de éxito. Me digo: "lo lograste. Sos poderosa. Hiciste que un montón de personas hagan y digan cosas para lograr enfurecerte! Sos un gran ventrílocuo, sos un fenómeno. Sos Dios. Tenés todo el poder. Te felicito, Silvia Freire. Ahora, mañana si podés, hacé algo distinto con ese poder. Usá ese poder para mejores cosas. Chau, hasta mañana, reina."
Entonces, no me acuesto sintiéndome culpable por haber caído nuevamente en la tentación de la furia. Ahora, me acuesto sintiéndome exitosa. Poderosa. Sos un fenómeno, lo tuyo es admirable. Mañana, usá ese mismo poder que ya demostraste que tenés, para otra cosa.
Este regalo que les acabo de hacer, no es más que una devolución, para agradecerles a todos ustedes que me permiten la posibilidad de recordarme todo lo que yo necesito aprender. Ustedes me sirven de excusa, me obligan a que yo recuerde para contarles... Así que gracias."
Que te sea tan útil como a mi.
Besos
Vivian--
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