mapsitio
Mapa del Sitio
     
    imgucdm
   
 
    INFORMACION
   
LI
Carta Pedido Navideño
LI
  El Secreto
LI
  Mapa del Tesoro
li
  Ho'oponopono
li
  Cuarentena
li
 
li
  Cuento
li
  Construcción de uno M
li
  Novena "Espiritu Santo"
li
  Novena
li
  Cuento "El Disipador"
li
  Carta a Papá y Mamá
li
  ¿¡Que Rayos Sabemos?!
li
  Meditación Sagrado C.
li
  Auto-Observación
li
  Justificación
li
  Los Cuatro Acuerdos
li
  Afirmaciónes Positivas
li
  Tratamientos
li
  Oración Circulo de Fuego
   
   
 
Pensamientos
Galatea de las Esferas
 
 
HO' OPONOPONO
 
 

 

     
F LITURGIA  
F MÁS SOBRE LA TÉCNICA  
F CONOCIÉNDONOS  
 
pareja
 
 

Esta semana, Silvia decía lo que te transcribo a continuación:

Vamos a trabajar con nuestros sistemas de creencias.  Necesitamos vaciar la mente y para ello, asumir y reconocer que somos un sistema de creencias.
Somos eso: un sistema de creencias, interactuando con el sistema de creencias de la persona que tenemos delante.

Nuestro sistema de creencias está formado por todo lo que creemos: lo que creo que es bueno, lo que creo que es malo; lo que creo que es útil y lo que creo que es inútil... y en la interacción con el otro, el ego lo que necesita es defender ese sistema de creencias; tratar de imponer SUS creencias.
Para ello, tal como dice el curso de milagros, haremos los ajustes necesarios en la realidad para que la realidad refleje ESO que creemos, sea lo que fuere. Entonces, lo que hago es pensar (por mi creencia) que el otro es de determinada manera. Cualquier cosa que el otro haga o diga, que corrobore mi creencia, hace que mi ego se sienta satisfecho y se sienta beneficiado.
Ahora estamos trabajando con una nueva técnica (que se llama ho'oponopono y deriva de lo que enseña el Dr.hawaiano Ihaleakalá Hew Len)  cuya base es sentirse un 100% responsable de lo que ocurre en toda nuestra vida. Responsable de todo lo que hacen o dicen todas las personas que participan en ella, porque si están en mi película es que yo les dí el guión. Ya sea nuestro esposo o el presidente, si forma parte de nuestra realidad es responsabilidad nuestra. Ello no significa que sea "culpa" nuestra que el otro haga o diga algo, sino que es mi dibujo: si está en mi película, si lo estoy viendo, es que yo lo dibujé. Ya sea a nivel consciente o inconsciente. Cuando terminé de leer esta información, escuché a mi suegro que estaba peleándose por teléfono con un proveedor, y me di cuenta de que mi ego, en ese instante, se estaba vanagloriando de confirmar una creencia que yo tengo respecto de mi suegro: creo que mi es peleador. El hecho de que él sea peleador a mí no me afecta directamente, ya que no pelea conmigo; pero hace que el ego sienta placer de confirmar su sistema de creencias. Lo único que quiere el ego es confirmar que tiene razón, para justificarse. El ego necesita justificar haber armado un sistema de creencias. Entonces, el ego nos dice: "viste que era verdad que esa persona es de tal modo?" 
Esta nueva teoría nos responsabiliza totalmente, y cambia la forma en que vemos todo lo aprendido; y cierra con lo que desde el principio dice el Curso de milagros, y también la física cuántica, respecto a que el observador afecta lo observado.
Entonces, si una persona está en mi película, yo soy responsable de todo lo que haga o diga, aunque no sea conmigo. Y la técnica es decirle a esa persona: "Lo siento, te amo" y luego decirme a mí misma: "Lo siento, me amo".
Así que cuando escuchaba pelear a mi suegro por teléfono, le pedí disculpas mentalmente, le dije "lo siento, te amo, lamento que el concepto que yo tengo de vos haga que ahora vos estés mostrándome este aspecto tuyo; perdoname por convocar este aspecto en vos" E inmediatamente, me dije a mi misma "Lo siento, me amo; me perdono por haber sentido ese placer de tener razón, me perdono por convocar en vos a uno que me demuestra que sos peleador, confirmando mi creencia."
No me crean, por favor, pruébenlo. Díganle mentalmente a cada persona que tenga una reacción que les provoque fricción, "Lo siento, te amo, lo siento, me amo. Ho'oponopono". Mi suegro tardó menos de un minuto en cortar la comunicación amablemente, despidiéndose con un beso del proveedor al que le estaba gritando un minuto antes!

Y no caigan en la tentación de decir "claro, yo soy una creación de él, es él quien está dibujando esta reacción mía..." porque sino la técnica se convierte en un flash que rebota en el espejo. El reflector nunca debe apuntar al espejo, porque rebota. El reflector siempre a vos. Sólo a vos. El 100% sobre vos.  En todo esto los demás no existen!  Yo estoy sola en el cine, mirando una pantalla en blanco donde se proyecta la película que yo escribí, con los actores que yo elegí. Y si no me gusta lo que el otro dice, la forma de empezar a solucionarlo es tener muy presente que yo misma escribí ese guión. Tomar el volante de nuestra vida; porque mientras no tomamos conciencia de que no estamos manejando, el auto avanza igual, sin nadie que lo guíe. No es que dejamos de crear nuestra realidad, sino que seguimos creando, pero sin conciencia de estarlo haciendo."

(ante una pregunta de una alumna respecto que no terminaba de creer que esto funcionara así, Silvia dijo:)
"Toda esta nueva teoría es muy complicada, muy nueva, muy distinta! Yo tengo un montón de años de vida, y viví creyendo que eran los otros los que me hacían, los que me perjudicaban, los que eran locos, malos, pesados, tontos... y ahora resulta que todos son una creación mía!! Es muy difícil convencer a la mente de esto... pero parece que es así como funciona... y siento que es así." 
(otra alumna preguntó cuándo lograríamos realmente deshacer todas estas creencias, cuando seríamos realmente libres. Silvia dijo:)
"Te recomiendo que no te permitas preguntarte cuándo. Primero, al preguntar cuándo, estás afirmando que el tiempo existe, y parece que el tiempo no existe, que es sólo una cuestión de prolijidad para que no ocurra todo en este instante.
Si algo es ahora, o es en 10 años, lo que importa es que ES. Y cuando algo es, hace que SIEMPRE lo sea. Cuando algo es, ES.
Y el cuándo fomenta una ansiedad que es la misma que hace que vayas en un tren de primera clase, hermoso, rodeada de lujos, pasando por paisajes paradisíacos, y que en vez de disfrutar, vos vayas pendiente de leer los carteles de los kilómetros que faltan...
Mi amor, relajate, mirá el paisaje, comé algo rico, disfrutá del viaje. No te permitas preguntarte cuándo, porque esa pregunta alerta al ego, le da poder. Todo lo que sean emociones negativas (como la ansiedad) viene de la oficina del ego. Cuando surja una pregunta de ese estilo, no pierdas la paz ni con el cuándo ni con el cómo. Concentrate en saber que estás en el camino, yendo hacia el lugar al que querés arribar: la absoluta paz interior" Te cuento un poco más de la técnica de Ho'oponopono. Joe Vitale (en el artículo que nos envió Belkys, de Chile), y Mabel Katz, (en su libro "El camino más fácil") hablan del terapeuta hawaiano llamado Ihaleakala Hew Len.
Dice Vitale que el Dr Len trabajó en el Hospital Estatal de Hawai durante cuatro años. Era el pabellón donde encerraban a los locos criminales más peligrosos. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal caían enfermos o  simplemente renunciaban. La gente que atravesaba ese pabellón simplemente caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por sus pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar. El Dr. Len dijo que nunca vio a los pacientes. Firmó un acuerdo para revisar sus legajos, en su oficina. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo; y mientras trabajaba sobre si mismo, los pacientes comenzaban a curarse. "Luego de unos pocos meses, a los pacientes que debían estar encadenados se les permitía caminar libremente" dijo. "Otros que tenían que estar fuertemente medicados, comenzaban a mermar su medicación. Y aquellos que no tenían jamás, ninguna posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta".
"No solamente eso" continuó, "sino que el personal comenzó a gozar yendo a trabajar. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados y todo el personal venia a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado." Aquí es donde se impone la pregunta del millón de dólares: "¿Qué estuvo haciendo usted con usted mismo que ocasionó que esas personas cambiaran?"  "Yo simplemente estaba sanando la parte de mi que los había creado a ellos", dijo él. El Dr. Len explico que entendía que la total responsabilidad de tu vida incluye a todo lo que está en tu vida, simplemente porque está en tu vida, y al estar en tu vida, es tu responsabilidad. En un sentido literal, todo el mundo es tu creación. ¡Uau! Esto es duro de tragar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida hace o dice es otra muy distinta. Sin embargo la verdad es esta: si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas de cualquier forma es tu responsabilidad porque ésta en tu vida: tu creación. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, está allí para que la sanes. Ello no existe, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está con ellos, está en ti, y para cambiarlo, debes cambiar tú.  Se que esto es difícil de captar, mucho menos de aceptar o de vivirlo realmente. Achacar a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad, pero mientras hablaba el Dr. Len, comencé a comprender esa sanación de él y que el ho'oponopono significa amarte a ti mismo. Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote tu mismo.  Le pregunte al Dr. Len como se curaba a si mismo. Qué era lo que él hacía exactamente cuando miraba los legajos de esos pacientes. "Yo simplemente permanecía diciendo 'Lo siento' y 'Te amo', una y otra vez" explicó él. "¿Sólo eso?" "Sólo eso. Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo, y mientras tú te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo" Esta semana, Silvia Freire nos dijo, respecto de esta técnica, que Ho'oponopono significa "corregir el error desde el amor". La técnica es decir : "Lo siento, te amo. Lamento que haya algo en mí que se manifiesta en tí. Y lo siento, me amo. Me perdono por estar creando esta realidad."
Silvia dijo también:
"Les voy a contar cómo lo uso yo. Además de aplicar el "lo siento, te amo, lo siento, me amo", yo dedico un espacio de tiempo a trabajar la técnica con la palabra original. Entonces, me quedo en silencio, y con el primer pensamiento que aparece, le digo la palabra original: Ho'oponopono. Por ejemplo, ahora estoy viendo en el vidrio el reflejo de una lámpara que alguna vez me llevé de un lugar que compartía con otra gente. Esa lámpara es mía, y lo que me viene a continuación es el recuerdo de haberla retirado de este lugar, y el símbolo que ello fue: el recuerdo de que haberme llevado la lámpara significaba que me estaba yendo. ¿Ven lo que es la mente? Miro una ventana, veo que algo se mueve, sé que es la lámpara, me acuerdo del día en que me la llevé, me acuerdo del momento feo, me acuerdo del distanciamiento... mientras que en apariencia no hice nada! Por eso, aconsejan repetir mentalmente esta palabra todo el tiempo, como mantra, porque aunque uno esté en silencio, es la boca la que está en silencio: la mente nunca detiene su charla. Así que repítanla, y seguro que algún pensamiento van a detener.
Entonces: lo que yo hago para practicar es sentarme y observar los pensamientos que se presentan, detectarlos e interrumpirlos repitiendo Ho'oponopono. En el ejemplo que les di de la lámpara, cuando veo el reflejo, inmediatamente digo: ho'oponopono.
Con ello, detengo el pensamiento antes que se presente la asociación lámpara-retirarme-distanciamiento. Me quedo entonces en silencio, hasta que se presenta el siguiente pensamiento, y le repito la palabra... y así puedo detener por un momento el incesante funcionamiento de la mente.
No me crean, por favor. ¡Úsenlo!" terminó diciendo Silvia

Y te paso un párrafo más para aplicar el Ho'oponopono con situaciones. Silvia dijo: "Cada vez que estés frente a una situación que te genera una emoción de crisis, de dolor, de angustia, cualquier emoción negativa, decí: "Al presentarse esto ante mí, puedo reconocer memorias viejas." (Puedo, significa que tengo la posibilidad de hacerlo. Tengo esa posibilidad: reconocer memorias viejas con esto que está pasando.) "Esas memorias estaban en mi subconciente, y por primera vez las distingo. (por primera vez, porque antes, la situación me pasaba por encima. Algo ME pasaba, ME llenaba de angustia, ME llenaba de ira, y me transformaba en la angustia, la ira, la emoción que fuera. Ahora no. Ahora, puedo ser solamente el observador, ver lo que está sucediendo ahí, distinguir que es una memoria vieja que parte de un condicionamiento) "Ahora en lugar de convertirme en ESA emoción que ME sucede con la situación, soy el observador que le agradece a la circunstancia, porque ahora estoy pudiendo ver ahí, en esa pantalla lo que mi subconciente está proyectando en ella. Todo eso que veo ahí afuera, sale de mi proyector. Por primera vez, veo que yo misma escribí el guión, y puedo modificar lo que los actores que yo misma elegí dicen con el guión que yo misma escribí. Devuélvanme los guiones, ahora voy a cambiar la historia. Maravillosa aventura, no?Y la frase continúa así: "Por eso les doy las gracias por la oportunidad que hoy tengo de liberarme. Pido disculpas a la situación teñida por esas viejas memorias, y la libero, a ella y a los involucrados."
Esto te aleja absolutamente de la posición de víctima indefensa, porque el método correcto y la aplicación correcta te llena de gratitud. ¿Cómo iba a poder ver lo que está en mi inconsciente si no lo proyecto fuera de mí, si la situación, y las personas que comparten mi vida, no me lo muestran? Así que sinceramente les agradezco, y les digo que lo lamento, lamento estar usándote para ver lo que no podía ver sin vos. "Gracias, lo siento, te amo, lo lamento, te agradezco."  Estas son otras frases que se pueden utilizar para trabajar la técnica:  
"Te amo, y si desperté sentimientos hostiles en tí lo siento, y te pido perdón. Gracias."

"Por favor, pedimos que cualquier tipo de memorias, obstáculos o energías no deseadas, sean limpiadas, purificadas, definitivamente desprendidas, liberadas y transmutadas en pura luz. Pedimos que esto sea hecho... y ya se cumplió"
"Lo lamento, por favor, perdóname por cualquier cosa que se halle en mi interior que se manifieste como un problema (en mí o en tí)"

"Yo soy inmune a las memorias o recuerdos revividos en la mente subconsciente"

"Yo transmuto memorias o recuerdos, en vacío"

"Yo soy el sitio donde las experiencias son experimentadas como inspiraciones"

"Yo soy experimentado como un acontecimiento nuevo"

"Yo tengo el don de elegir"

Y te transcribo parte del material de estudio que Silvia nos entregó, facilitado por Mario Linari
En hawaiano, Hoo significa CAUSA y Ponopono significa PERFECCIÓN. A través de esta técnica, tenemos la capacidad de hacer lo correcto a nuestro propio Ser, de volver al estado de perfección, de colocar nuevamente nuestra página vivencial en blanco..., con sólo pedirle a la Divinidad que aquello que yace dentro de nosotros, aquello que ha ocasionado una división en nuestros pensamientos, venga a la superficie para ser liberado.
Al pedir perdón a la Divinidad por haber hospedado pensamientos que nos han separado de nuestra Unidad con el Espíritu... el pensamiento pernicioso y recurrente desaparece. Para lograrlo, algunas veces se necesita pedirlo varias veces a fin de que la razón que está detrás del pensamiento aparezca en la superficie y sea liberada. Y cuando es liberada, el espacio se llena inmediatamente con un amoroso sentido de Unidad con todo.
El Hoo-Ponopono es un proceso de contrición, arrepentimiento, pedido de perdón y transmutación y consiste en realizar una petición a la energía del Amor Universal e Incondicional para cancelar y reemplazar las energías tóxicas que puedan hallarse en uno mismo. El Amor efectúa dicho proceso fluyendo a través de la Mente Espiritual o Supra-consciencia y continúa su flujo a través de la Mente Consciente, liberándola de la excesiva racionalización para finalizar en la Mente Emocional o Subconsciente, donde anula todos los pensamientos que tengan emociones tóxicas, reemplazándolos con Amor incondicional.
No hay límites en el número de veces que esta herramienta puede ser usada, especialmente en lo referente a transmutar en pura luz tus pensamientos, los de tu familia, ancestros y descendientes, puesto que esta herramienta es una petición a purificar los pensamientos tóxicos que causan reales divisiones en tu percepción.
El Hoo-Ponopono es realmente muy simple. Para los antiguos hawaianos, todos los problemas se empiezan a gestar en los pensamientos. Tener pensamientos no es el problema. El problema está en todos nuestros pensamientos que se encuentren plenos de memorias dolorosas sobre personas, lugares o cosas.
El intelecto como tal no puede solucionar esos problemas porque él solamente gestiona procesos. Gestionar cosas no soluciona los problemas del todo. Tienes que dejar que fluyan. Cuando se hace Hoo-Ponopono, la Divinidad se hace cargo de los pensamientos dolorosos y los neutraliza. Haciendo Ho'o-Ponopono, tú no purificas personas, lugares o cosa alguna. En cambio, neutralizas la energía dolorosa que tú asocias con esas personas, lugares o cosas. Así que la primera etapa para hacer Ho'o-Ponopono es purificar energías.
A seguir, algo maravilloso ocurre. No solamente la energía queda neutralizada, sino que se desprende, quedando una nueva página vacía donde escribir de nuevo otra realidad. La etapa final es permitirle a la Divinidad hacer acto de presencia y rellenar el vacío de esa página en blanco con Luz Divina.
Para hacer Hoo-Ponopono no necesitas saber cual fue el error cometido o cual fue el problema. Apenas necesitas percibir la existencia de situaciones físicas, mentales o emocionales que te estén abrumando. Cuando lo hagas, tu responsabilidad estriba en comenzar inmediatamente a sanar la esencia de tales situaciones, diciendo simplemente: "Lo lamento. Por favor perdóname".
Se trata apenas de realizar un trabajo interno sobre ti mismo, para mejorar lo externo.
El procedimiento personal estriba en mantenerse callado y centrado en ti, permitiendo que el proceso de transmutación se lleve a cabo por sí mismo, pues si involucras tu intelecto, el proceso se detiene.


 
     
 
Para ver en 800x600 -Copyriht 2007 Silviafreire.com - Buenos Aires - Argentina - Te: 011-4567-2581- E_mail: sf@silviafreire.com